Un informe sobre salud sexual y reproductiva y derechos afines, es vetado en el Parlamento Europeo por los grupos conservadores

El pasado día 22 de Octubre, se llevó a votación en el Parlamento Europeo la “Propuesta de resolución sobre salud sexual y reproductiva y derechos afines". Este informe había sido elaborado por la socialista portuguesa Edite Estrela y en él se instaba a los gobiernos a implantar programas en colegios e institutos sobre educación sexual, a garantizar la disponibilidad y el acceso a anticonceptivos baratos o gratuitos, a garantizar a sus ciudadanas un acceso seguro al aborto, a no criminalizar la práctica del aborto o a evitar que la discriminación en el acceso a los tratamientos de fertilidad de mujeres solas o lesbianas.
 
A pesar de la importancia, en cuanto a reconocimiento de derechos que suponía este informe para los países de la Unión Europea, los eurodiputados conservadores han bloqueado la votación y el informe ha sido devuelto “sine diem” a la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de la Eurocámara para ser retocado.
 
Para la eurodiputada que ha elaborado el informe, “hay una campaña en toda Europa de los sectores más conservadores para frenar la legislación progresista. Hay quienes quieren incluso que las leyes actuales en materia de salud sexual y reproductiva retrocedan 30 años, como ocurre en España con el derecho al aborto”.
 
Además en el informe se documenta, que ni siquiera en todos los países donde el aborto está permitido es sencillo acceder a él. Entre los problemas para facilitar el acceso al aborto está la objeción de conciencia. Por ejemplo en países como Italia, Eslovaquia o Hungría el 70% de los médicos alegan motivos de conciencia para no practicar el aborto y esto supone a las mujeres la imposibilidad de acceder a este servicio sanitario. En este sentido, el problema es que no existe voluntad política en garantizarlo ya que un derecho individual, como es la objeción de conciencia, no puede imponerse a un derecho legítimo (avalado legalmente en estos países) como es el acceso a un aborto. En estos casos si un médico alega motivos de conciencia para esa práctica se deberá contratar o garantizar que otros profesionales lo realizan.
 
Finalmente el informe ha sido bloqueado por grupos parlamentarios como los liberaldemócratas (ALDE), los populares (PPE) y los conservadores (ERC).  Algunos de los argumentos que han defendido frente a las políticas sobre salud sexual y reproductiva que se planteaban en el informe es la idea, ya planteada en España con la asignatura de educación para la ciudadanía, en la que se defiende que introducir contenidos en las escuelas sobre educación sexual significa “adoctrinar“a los y las jóvenes, concediendo a los estados, en lugar de a los padres, la potestad de educación en esta materia.
 
Es muy curioso que estos grupos ultraconservadores se lleven las manos a la cabeza ante iniciativas que pretender consolidar derechos sociales pero también individuales, más allá, del ámbito familiar en el que a una persona le toque nacer. Los niños y niñas tienen también derechos, como es el derecho al acceso a una información veraz, libre de estereotipos sexistas y de morales religiosas (la religión, al igual que otras creencias, sí pertenece al ámbito privado o familiar). Luego esa persona deberá decidir sobre lo que ella, moralmente, éticamente e individualmente considere más apropiado. Sin embargo no deja de sorprender que estos mismos grupos que defienden a ultranza la educación familiar en estos temas, sean los mismos que aplaudan y promuevan la introducción de la asignatura de religión en las aulas sin que esto les suponga ninguna contradicción.
 
Según la diputada socialista Iratxe García, “es alarmante que se esté rechazando votar un informe que habla de prevención del embarazo adolescente, de salud sexual y de aborto”.