Sexualidad y adolescencia. Un estudio que pone cifras a las relaciones afectivas de la juventud

El estudio, presentado hace unos días, ha sido realizado por la Liga Española de la Educación y está basado en un cuestionario contestado por 657 adolescentes entre 14 a 18 años, en el primer trimestre del 2012.
 
En sus conclusiones, la directora del proyecto, María Jesús Eresta afirma que los adolescentes son “víctimas” de una sociedad “cargada de sexo” con unos referentes adultos (progenitores) que no están incorporando la educación en la salud sexual y reproductiva como formación necesaria para sus hijos e hijas.
 
Otra de las “alertas” que destaca dicho informe es la vulnerabilidad de un sector de los adolescentes por la “precocidad” de inicio en las relaciones sexuales y por prescindir además de anticonceptivos.
 
Entre las cuestiones destacadas de las respuestas del alumnado, están:
 
· En relación a las fuentes de información sobre sexualidad para los y las adolescentes, las respuestas aparecen diferenciadas por sexos, así: Las fuentes principales para los y las jóvenes son las charlas en centros educativos (60% de las chicas frente al 44% de los chicos), las amistades (49% en las chicas y 35% en los chicos) e internet (25% de las chicas frente al 40,5% de los chicos). Sólo un 12% responde que recibe información de sus padres, un 7% afirma que a través de su propia experiencia y un 17% de chicos afirma que su fuente de información son las películas pornográficas.
 
· Sobre las primeras relaciones sexuales, el cuestionario abordaba cuestiones sobre las motivaciones de los y las adolescentes para tener su primera relación sexual, sus temores, que les preocupaba antes de esa primera experiencia, que esperan de ella o cómo la viven.
 
.- En torno a las motivaciones para tener la primera relación sexual, sobre el 40% señalaban como justificación principal la curiosidad, el deseo de experimentar, la diversión y el disfrute. El 60% también motivaba estos primeros encuentros por el enamoramiento, destacando en estas motivaciones diferencias por géneros.
 
.- En relación a qué les preocupaba a la hora de enfrentarse a estas primeras experiencias sexuales, para un 47% lo más importante es el riesgo de embarazo (casi la mitad de los y las jóvenes encuestadas) y en un 37% “no hacerlo bien”. En esta últimas respuesta las diferencias por género son notables ya que en un 51,5% la respondían chicos frente a un 23% de chicas. También cabe destacar que contraer alguna enfermedad de transmisión sexaul y perder la virginidad apenas preocupaba a un 15% .
 
.- Sobre a qué edad han tenido esas primeras relaciones sexuales, un 40% (2 de cada 5 alumnos) dicen haberlas tenido ya, de estos una tercera parte las tuvo a los 15 años, mientras que en edades más tempranas, a los 13, afirman haberlas tenido un 9% de las chicas y un 18% de los chicos.
 
.- En referencia a que esperan de las relaciones de pareja y cómo piensan que son. Un 63% de chicas, responde que lo que esperan de sus relaciones es la felicidad y un 66% de los chicos lo que destacan de sus expectativas es el sexo.
 
.- Cabe destacar que en un 70% están de acuerdo con que los y las adolescentes sienten temor al hablar de sexualidad.
 
Sobre cómo piensan que son las relaciones, un 68% de las y los adolescentes piensan que hay relaciones entre jóvenes en las que existe violencia. Con este dato desagregado por sexos, en el caso de las chicas este dato se eleva al 78%.
 
·En torno a los y las jóvenes que no se han iniciado en la sexualidad, en un 65% de los casos afirma como causa el no haber encontrado la persona adecuada, un 27% de los casos responde que por la preocupación o miedo al embarazo.
 
·Sobre su actitud frente a embarazos no planificados:
 
.- Un 48% de los jóvenes afirmaron utilizar la marcha atrás.  
 
.- Ante la situación de una relación sexual no protegida, un 29% de las chicas afirmaron pedir ayuda a la madre. Un 70% de chicos y chicas afirmaron que, ante una relación sexual no segura, lo hablarían con los amigos.
 
.- En el 87,5% de los casos, afirmaron que se utiliza la píldora del día después cuando ha existido sexo sin protección. Un 66,7% piensan que las adolescentes que se quedan embarazadas normalmente abortan.
 
.- Como métodos anticonceptivos, los más citados en la encuesta son: el condón masculino (95%), la píldora poscoital (73%), los anticonceptivos (64%).
 
En base a esta encuesta, hay que destacar del estudio la vulnerabilidad a la que se enfrentan los y las adolescentes en la iniciación en las relaciones sexuales. No se les ofrece información de forma asequible y fiable (a través de progenitores o profesionales), lo que provoca que vivan estas relaciones con inseguridad, además se les ofrecen mensajes contradictorios, estereotipos sexistas reforzados en los medios de comunicación, etc. A esta realidad confusa sobre las relaciones sexuales, habría que añadir la precocidad en el sexo de las y los adolescentes que según nos dicen todas las encuestas cada vez se inician en las relaciones sexuales a edades más tempranas.
 
Una de las alertas del informe es el escaso tratamiento de los progenitores sobre aspectos relacionados con la sexualidad de sus hijos e hijas. Se preocupan de sus estudios, de sus amistades, de las drogas pero se muestran incapaces de tratar temas sobre su sexualidad. Una de las razones de esta inseguridad por parte de los padres y madres puede deberse a que ellos tampoco recibieron dicha educaci´pn sexual por lo que también se muestran inseguros a la hora de hablarlo.
 
Por todo ello es importante incorporar en la educación formal la educación en salud sexual y reproductiva como única vía para lograr que los y las adolescentes accedan a información fiable, científica y laica sobre aspectos fundamentales de su cuerpo y sexualidad lo que les permitiría afrontar estas primeras relaciones de forma segura. 
 
Pero además de una educación sexual normalizada, nos enfrentamos a una realidad que no podemos obviar. Según las respuestas de las adolescentes frente a las relaciones no protegidas, un 87% de los casos cree que se recurre a la píldora poscoital y en un 66,7% al aborto en caso de embarazos no deseados. Frente a esta situación, podemos concluir lo peligroso que resultaría restringir tanto el acceso a la píldora poscoital como al aborto, ya que están dando respuesta a una situación real a la que se enfrenta la juventud, dejar de ofrecerles estas prestaciones sanitarias en un momento de mayor precocidad en la iniciación al sexo resultaría contraproducente para su desarrollo y expectativas de vida, abocándolas a situaciones de mayor inseguridad y vulnerabilidad.