La retirada de la Reforma del Aborto es un triunfo de las defensoras de la autonomía y el derecho a decidir de las mujeres sobre su vida y su cuerpo

Desde que Gallardón anunciara su anteproyecto de ley de aborto en diciembre de 2013, la inmensa mayoría de la sociedad civil se ha manifestado en contra de tal despropósito. Desde un principio las organizaciones feministas pusieron el grito en el cielo pero también numerosas asociaciones del ámbito sanitario como especialistas en ginecología y obstetricia, en diagnóstico prenatal, en salud mental, asociaciones de enfermeras y  matronas, organizaciones médicas, etc., etc.,

Un clamor que en lugar de ahogarse con el paso del tiempo ha ido creciendo, se ha mantenido firme y ha seguido denunciando el brutal retroceso que supondría la aprobación de una ley cruel, misógina y autoritaria contra las mujeres. Una reforma, que hay que recordar, criminalizaba el aborto y lo alejaba del ámbito sanitario para acercarlo al ámbito del delito, del tabú y del estigma. Lo convertía en ilegal y por tanto inseguro para la vida y salud de las mujeres.

Hoy, gracias al esfuerzo de la sociedad civil el anteproyecto de ley ha sido retirado. Según el propio Gobierno y Ex-ministro Gallardón por falta de consenso. Algo poco creíble ya que llevamos 9 meses a vueltas con la reforma, sabiendo que no existía ninguna posibilidad de acuerdo con el resto de fuerzas políticas que en su inmensa mayoría ya votaron en contra de tal retroceso

Lo que sí resulta más creíble, tal y como apuntan todos los medios de comunicación, es que las cuentas electorales no le salen a este gobierno y la reforma del aborto les penalizaba más que les beneficiaba.  Y precisamente, es ésta situación, la que pone en evidencia la gran irresponsabilidad de este Gobierno  a la hora de legislar.

¿Cómo se puede jugar así con la salud y la vida de tantas mujeres?  No hay que olvidar que la reforma hubiera dejado en la ilegalidad el 90% de los abortos que actualmente se realizan en España. Un 90% de mujeres que actualmente recurren, por distintos motivos, a interrumpir un embarazo que no desean y que se hubieran visto abocadas a salir al extranjero o a realizarse abortos inseguros poniendo en peligro su vida y salud. ¡Cuánto dolor y cuanto sufrimiento ha evitado la retirada de la ley!

Sin embargo, tal y como advierten las organizaciones feministas.  El Gobierno sigue empeñado en recortar la ley actual, ahora, bajo la amenaza de activar el recurso interpuesto en su día ante el tribunal constitucional con la intención de eliminar la posibilidad de que menores con conflicto familiar importante no puedan decidir interrumpir su embarazo, si  así lo desean. Menores que como nos recuerda ACAI (clínicas acreditadas para la interrupción de embarazo)en un comunicado, suponen poco más de un 3% del total de mujeres que abortan, siendo tan solo un 13% de estas menores las que no hacen partícipes a sus padres o tutores de la situación, en total hablamos de unas 500 menores.

El Gobierno y Rajoy debería saber ya que la única vía para disminuir los embarazos no deseados son políticas en materia de salud sexual y reproductiva que apuesten por la prevención, la educación sexual y el acceso a los anticonceptivos.  Este es el único camino para defender y garantizar los derechos sexuales y reproductivos. Camino que este gobierno parece poco probable quiera transitar.

Por todo ello, el llamamiento a la acción que supone el 28 Septiembre, tiene hoy más sentido que nunca.