Hoy 4 de Septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, bajo el lema ?La salud sexual: el bienestar de la sexualidad?

La salud sexual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o malestar. Es un estado complejo de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad. Por ello, la salud sexual requiere de un enfoque positivo y respetuoso hacia la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y cumplidos.

Los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Dado que la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho humano básico. Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales deben ser reconocidos, promovidos, respetados y defendidos. Estos derechos son:
 
Derecho a la libertad sexual. Abarca la posibilidad de la plena expresión del potencial sexual de los individuos. Cada  persona puede disfrutar del erotismo, de su orientación sexual, de su percepción de la sexualidad como lo prefiera, fuera de toda coerción, explotación y abuso..
Derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo. Incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia vida sexual dentro del contexto de la ética personal y social. También están incluidas la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo. “
 
Derecho a la privacidad sexual. Las decisiones y conductas individuales realizadas en el ámbito de la intimidad pertenecen a cada persona, siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otras.
 
Derecho a la equidad sexual. Se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación, independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física o emocional..
 
Derecho al placer sexual. Tanto compartido con otra(s) persona(s) como con uno mismo, es fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual. Derecho a vivir el placer de manera libre, gozosa, curiosa sin miedos ni culpas.
 
Derecho a la expresión sexual emocional. La expresión sexual va más allá del placer erótico o los actos sexuales. Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad a través de la comunicación, el contacto, las emociones y el amor. La expresión del placer es una vivencia cotidiana ligada a nuestra manera de percibir los vínculos afectivos, nuestro ser, la manera en que experimentamos y expresamos sentimientos de amor y/o deseo.
 
Derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables. Abarca el derecho a decidir tener o no hijos, cuando, el número y el espacio entre cada uno, y el derecho al pleno acceso a los anticonceptivos modernos y seguros.
 
Derecho a información basada en el conocimiento científico. Implica garantizar el acceso a una información sexual libre, laica, científica y ética, para todas las personas.
 
Derecho a la educación sexual integral. La sexualidad humana es un proceso que se inicia desde el vientre materno y termina hasta el día de nuestra muerte, por ello, la educación que se nos dé debe ser integral y debe involucrar a la familia, las instituciones educativas, el gobierno, medios de comunicación y organizaciones civiles.
 
Derecho a la atención de la salud sexual. La atención en salud sexual debe ser garantizada y estar disponible para la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales para gente de todas las edades.

Porqué para exigir los derechos, hay que conocerlos!!