El Tribunal Constitucional avala la Ley Navarra que obligaba a crear un registro de médicos objetores de conciencia a la práctica de la interrupción voluntaria de embarazo

En Noviembre de 2010, el Gobierno de Navarra aprobó una ley que creaba un registro de profesionales sanitarios objetores a la ley de aborto. La norma obligaba a los médicos a realizar una declaración en la que tienen que explicar en qué supuestos se declaraban objetores y presentarla por escrito una semana antes de llevar a cabo la intervención.

En el recurso interpuesto contra la ley, los argumento esgrimidos por los diputados populares era que el registro resultaba discriminatorio y vulneraba el derecho fundamental a la libertad ideológica de las y los profesionales médicos, porque implica “una discriminación por el único hecho de haber ejercido un derecho fundamental y tener una opinión determinada” y con ello la norma considera a esos profesionales “de peor condición” que otros.

Ahora, el Tribunal Constitucional confirma en su sentencia que la ley Navarra no limita la libertad de conciencia de los y las profesionales médic@s por el hecho de tenerse que inscribir en un registro  y razonar mediante un informe por escrito los motivos por lo que se oponen a una intervención médica, que en su inmensa mayoría son casos de objeción a la interrupción voluntaria de embarazo.

El Tribunal Constitucional ha rebatido los argumentos de los diputados populares confirmando que la Ley Navarra no menoscaba ningún derecho fundamental. El fallo del alto tribunal se ha producido por abrumadora mayoría, once votos frente a uno. El magistrado que se ha quedado solo en las votaciones es Andrés Ollero, juez ultraconservador que ha anunciado un voto particular. El resto de magistrados confirman que la ley es correcta y no se aprecia ningún impedimento constitucional.